Sarlat – Photo Bonachera jf

Al sureste del Périgord noir, en la región de Aquitania, se encuentra Sarlat-la-Canéda, una de las ciudades más bonitas de Francia, con un importante patrimonio artístico e histórico.

Sarlat – La cathédrale – Photo Manfred Heyde

La ciudad se formó alrededor de una abadía benedictina construida a principio del siglo IX y que aún sigue en pie. En el siglo XII, Sarlat convertida en un centro de peregrinación muy importante, se encontraba bajo la tutela de la Santa Sede. Fue muy próspera durante toda la Edad Media y la mayoría de las casas del casco antiguo pertenecían a los ricos comerciantes.

Périgord noir – La Dordogne – Photo Luc Viatour

Sarlat participó activamente en la guerra de los Cien Años y numerosos combates contra los ingleses tuvieron lugar en las riberas del río Dordoña.

Sarlat – Maison de La Boëtie – Flickr

Terminada la guerra, la ciudad recobró sus prosperidad de antes y al lado de las casas góticas, se construyeron bonitos hoteles particulares renacentistas, como la casa de La Boëtie, escritor humanista y poeta nacido en Sarlat.
Sarlat fue también un lugar de duros enfrentamientos durante las Guerras de Religión, entre 1562  y 1598. Posteriormente y hasta la Revolución francesa, el obispado afianzó su poder y tuvo un papel importante en el gobierno de la ciudad.

Sarlat -Place Jacques Boissarie et le badeau de Sarlat – Photo Flickr

En 1960, Sarlat-la-Canéda fue restaurada y ha conservado la totalidad de sus edificios antiguos convirtiéndose en un auténtico museo al aire libre.

Sarlat – Photo Henk Monster

Un paseo por sus callejuelas nos descubre el cálido color de la piedra de sus edificios con tejados de lauze, un tipo de pizarra de la región.

Sarlat – La rue Jean-Jacques Rousseau

En la calle des Consuls y en la calle Jean-Jacques Rousseau, se pueden ver las bonitas casas de los siglos XVI y XVII.

Sarlat- Rue de la Salamandre

La calla Salamandra lleva el nombre del emblema del rey François 1º.

Sarlat – La cathédrale Saint-Sacerdos – Photo Bonachera jf

La catedral de Saint-Sacerdos de estilo gótico ha conservado la torre románica del siglo XII. Alberga un magnífico órgano del siglo XVIII.

Sarlat – La lanterne des morts – Photo Manfred Heyde

En el cementerio, la Lanterne des Morts es una torre cónica, construida a finales del sigloXII en honor a San Bernardo.

Sarlat- Maison place de la Liberté – Photo Mossot

La plaza de la Liberté es el corazón renacentista de Sarlat.

Sarlat- La mairie – Photo Stefi123

Está bordeada de bellos edificios, entre los cuales se encuentra el Ayuntamiento.

Sarlat- Place de la Liberté – Photo Jean-Christophe BENOIST

Allí también se concentran las tiendas y las terrazas de los cafés y los restaurantes.

Sarlat – Le Marché – Photo Ladislaus Hoffner

Dos días a la semana se instala el mercado tradicional más emblemático de Sarlat que ofrece una gran variedad  productos típicos de la región

Sarlat- Ancienne église Sainte-Marie – Portes de Jean Nouvel – Photo Père Igor

La antigua iglesia de Santa María fue remodelada por el arquitecto Jean Nouvel y es hoy, un centro cultural y un mercado cubierto. Un ascensor panorámico llega hasta la parte más alta de la torre dónde, gracias a unas paredes de cristal, se puede contemplar una vista de 360º.

Sarlat – Le manoir de Gisson- Photo Père Igor

A poca distancia, el manoir De Gisson, del siglo XVII está constituido por dos edificios de arquitecturas diferentes, unidos por una torre hexagonal.

Sarlat – La place du Marché-aux-Oies – Photo Christophe Finot

En la plaza du marché des oies, destacan la casa de los cónsules y el palacete de Salves de Plamon.

Sarlat – Place du marché aux oies

La estatua de las tres ocas nos recuerda que el Perigord es la región del foie gras.

La gastronomie du Périgord noir

En Sarlat, como en toda la región de Périgord, la gastronomía es un arte de vivir. Fiel a la tradición et elaborada con los productos del lugar, su sencillez y autenticidad seduce a todos los gourmets. El foie gras, las trufas, las setas, los quesos y los confits son las principales especialidades, sin olvidar los vinos que, según dicen, se servían antaño a la mesa del rey: un rosado, el Florimont y dos tintos, el Tradition y el Périgord noir.

 

Gastronomie périgourdine

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