Escondido en la colina de Montmartre, el jardín salvaje de Saint-Vincent es un lugar único en Paris.

Tiene una superficie de 1500 m2 aproximadamente y se encuentra en la “rue Saint-Vincent” al lado de los viñedos de Montmartre.

Este jardín perteneció a “l’Hôtel Demarne”, un palacete de la época del Directorio que hoy es el museo de Montmartre.

Al principio del siglo XX, este terreno se convirtió en parque público, pero poco tiempo después quedó abandonado y fue olvidado durante muchos años. En todo este tiempo, alrededor de veinte años, se desarrollaron numerosas plantas silvestres como zarzas, hiedras, digitales, adormideras. Pájaros, insectos y algunos pequeños mamíferos se refugiaron en esta frondosa vegetación.

En 1985, el Ayuntamiento volvió a hacerse cargo de este espacio y decidió mantener su vegetación para convertirlo en jardín salvaje.

Se reforzó la pendiente, se habilitó un sendero y se construyó un estanque.

Actualmente el jardín sigue evolucionando de forma natural y es el lugar ideal para observar la flora y la fauna autóctonas y descubrir  plantas que se utilizaban antaño para fines culinarios o medicinales.

Con el fin de preservar este sitio especial, el jardín abre sus puertas exclusivamente en primavera y en verano y solo se permite las visitas guiadas.

Este jardín es un ejemplo de conservación de la biodiversidad local y de una nueva forma de concepción de los parques y jardines en las ciudades.